miércoles, 23 de octubre de 2019

La cantante calva - Eugène Ionesco

  La cantante calva (título original en francés: La Cantatrice chauve) fue la primera obra dramática escrita por Eugène Ionesco. Esta obra, perteneciente a la corriente literaria llamada Teatro del absurdo, se estrenó el 11 de mayo de 1950 mientras el guion fue publicado por primera vez al año siguiente. La obra ha sido interpretada por la crítica como un ataque satírico contra el modelo de familia burguesa de la época. 

Una de las características del teatro del absurdo utilizada magistralmente por Ionesco en esta obra es el recurso de los diálogos inconexos, creando así una atmósfera donde los personajes están físicamente cerca pero no pueden llegar a comunicarse de forma efectiva. Con este recurso Ionesco nos muestra al ser humano del siglo XX como el incomprendido y el incomprensible. En este sentido la obra puede considerarse como una tragedia del lenguaje donde los diálogos se fragmentan tanto que en la última escena de la obra llegan a ser sílabas sueltas carentes de sentido. A pesar de los episodios inconexos relatados en la obra, el tema principal es claro, consistente en la comunicación incorrecta como fuente de los problemas entre las personas.

Reseña:
"La cantante calva" no forma parte de lo absurdo, es lo absurdo. Esta obra de teatro solo resalta como las sociedades burguesas de aquella época se reunían a charlar de las mismas cosas que no salieran de la regla que regía lo social. Más que una sarta de locuras y disparates no desarrollados por el mismo Ionesco, sino plantados sin conclusión, es la visión opuesta de una realidad en la que vivimos.

Se juega con el tiempo que parece no tener su forma más naturalizada de contarlo, los personajes nos brindan un vistazo de lo poco que llegamos entendernos dentro de las relaciones íntimas y como el desconocido se resguarda dentro de una lógica para entender su mundo. El final no es postulado y lo infinito lo reemplaza sin tener una razón aparente. Aunque, a mi primera vista nunca existe un personaje en referencia al título, es exactamente esta absurdez lo que describe con mayor precisión este drama antipieza.

Y es el caso, que los personajes se vuelven en elementos transitorios de un espacio y tiempo determinados: empieza con el matrimonio Smith que vive de revueltas y peleas absurdas, para después introducir a otro matrimonio de su grupo de amigos, los Martin. Al final del texto, los segundos lentamente se transforman en el punto de atención reemplazando a los primeros. Ya no hay una línea que los separe y límite de su papel, sino que la conversión es elemental para finalizar con una reacción de entendimiento. Somos pasajeros y nunca permanentes. El tiempo es sustancial y manipulador que, desde la casa, es relativo e inestable al real o medido. Así que, no es también didáctico en su función como obra, sino que construida desde lo esporádico, es poéticamente absurda.

Las etiquetas forman una manera de clasificar y llevar un control sobre lo que vemos, entendemos, escuchamos, y las cosas esporádicas se vuelven manifiestos de extrañeza o de un interés temporal, que revuelve nuestro sentidos. Para resumir esta filosofía tan enigmática: ¿Qué es "normal"? ¿Qué nos hace normales? ¿Una realidad que no sería realidad sin los sueños y disparates como contraposición o una absurda vida que es normalizada por una sociedad necesitada de control?